065


En pleno día de verano pasó un cometa y, dulce y violento, atravesó el núcleo de mi cuerpo, el refugio de mi alma.
Aquí ha dejado su halo.
Aquí nace un rastro chispeante e invisible que voy derramando por las ciudades.
Aquí viven estrellas.

064: GUIRNALDAS

Acaba de entrar por la ventana una casualidad etérea y caduca;
se ha adentrado y ha traspasado mi mirada como un brillo.

Encontrarla es como purificarse a través de un rayo que cruza el pensamiento
–de él me he alimentado.


Encontrarte es revelar la misma percepción en tu consciencia
y hacer bailar tu certeza y la mía,
hacer bailar los destellos y frotarlos
hasta crear un núcleo de luz, calor y rumbo.

Así que, dime:
¿tú también la has visto?

CCLXXII

La esperanza asusta.
Hay un miedo que adorna los bordes de la palabra futuro
y un alma oculta, guardada en su sombra, que quiere escapar.

062

Las puertas del Pompidou se sellan como el cierre de los párpados que precede al sueño
París jadea murmullos secos sobre el asfalto, Stravinsky compone melodías de agua
Camino. Otro árbol balancea mecánicamente sus ramas
Sus ramas adornan el ritmo de mis pasos
Mis pasos se estremecen porque suenan a eco
El recuerdo dispara tiernamente en blanco y negro sobre la fascinación
Puedo verlo brillar desde la cima de esta estrella
Es un espejismo


061

Podría liberar mi alma de su jaula en la primera de las madrugadas,
empapar de sol las palabras que el corazón me envía,
hacerlas semilla, cultivarlas y abastecerlas con mi sangre savia
para convertirlas en flor llamada anhelo,

pero hay una sombra en el tallo,

no la ves,

pero hay una sombra en el tallo
y desliza su guadaña como una aguja
que corta elegante y ligeramente el hielo.

No sé cuántas vidas necesito para silenciar esta pulsión,
este golpe melancólico de histeria que vaticina la jungla,
que congela el instante áspero de imaginación desmesurada.