060: MELANCOLÍA

Una libélula se posa sobre mi iris
y deja una sombra de purpurina,
centelleante, movediza,
pero sombra al fin y al cabo.

Sangre de neón en mis venas.
El pulso luminoso de la noche se manifiesta desde y en el movimiento interior.
Las sábanas teñidas de pureza me impulsan a emprender un vuelo irreal.

La nuit...

Ella y yo tan ficticias como la danza en la que nos enredamos.

Poco sé de las estrellas, del vacío del tiempo, del sabor profundo del cuerpo.

Nubes de desvelo,
quietud depositaria de chispas y fuegos,
paz oscura.

Todo esto es la noche.

Melancólico placer
si me deslizo
por el abismo de la tormenta.

1 comentario:

  1. Increíble sin duda alguna, libélula. Dejas la inspiración en mi piel cada palabra tuya que leo.

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