El don de la sensibilidad, de Elaine Aron

¡Hola gente!

¿Cómo estáis? Bueno, hacía tiempo que no pasaba por aquí a dejar algo escrito, aunque tengo un montón de libros leídos e incluso con apuntes para hacer diferentes entradas, pero necesito pararme un poco frente al ordenador. ¡A ver si el mes de agosto es algo más fructífero en cuanto a posts se refiere! Y bueno, como ya acabé este libro meses atrás y hay gente que me ha pedido opinión sobre él, hoy os hablo de El don de la sensibilidad, de Elaine Aron.




Cuando decidí leer este libro, lo hice después de la lectura de muchos artículos en Internet y visitas a páginas web sobre temas parecidos. Poco a poco fui descubriendo a gente relacionada con el tema, y Elaine Aron es una conocida psicóloga y de las primeras personas en tratarlo. Así que no voy a escribir únicamente qué me ha parecido el libro, sino que también añadiré algunos temas presentes en él para que consideréis si puede despertar vuestra curiosidad.

Pero, primero, ¿qué es una persona PAS?

Según Eva Perea, «la alta sensibilidad es un rasgo. Las personas altamente sensibles (PAS) poseen un sistema nervioso cuyos receptores se encuentran más activos que los de la media de la población. El resultado de este hecho hace que las PAS vivan en un estado de excitación mayor y que se encuentren sobre estimuladas en la mayor parte del tiempo». Afirma también que entre un 15 y un 20% de la población posee este rasgo. Algunas de sus características, como expone este artículo, son que las PAS son personas muy intuitivas, que aprecian las sutilezas con facilidad y cuya capacidad empática está superdesarrollada. Además, experimentan sensaciones y las transmiten con facilidad, lloran y ríen fácilmente, se sienten bien solas, y son personas dispuestas y pensadoras.




Una vez ya nos hemos situado para comprender los contenidos del libro, comenzamos a hablar de este. Los diferentes capítulos se enmarcan en diversos contextos: la salud, la infancia, el trabajo, las relaciones sociales, las relaciones íntimas...

Para darnos las directrices a partir de las que desarrollaremos el aprendizaje sobre este rasgo, nos da diferentes características de las PAS, como las nombradas anteriormente.

A partir del segundo capítulo ya entra en temas como el insconsciente y las experiencias retenidas allí. Aparecen contenidos sobre Carl Jung y cómo esta vida basada en la comunicación profunda con el subconsciente es significativa y satisfactoria, pero también difícil en otros aspectos.

En cuanto a la salud, Aron habla de la exigencia de las PAS con su cuerpo, el deseo de expresar sus ideas creativas, la necesidad de «inactividad» al final del día... y muy importante: la implicación de estas personas en situaciones de otras. La familia también juega un papel importante en su vida, ya que es importante la aprobación y el rasgo se manifiesta de diversas maneras durante esta etapa.

Otros aspectos tratados son las relaciones sociales y la introversión que caracteriza a las PAS; el trabajo y la vinculación de este con rasgos como la profundidad emocional, la sensibilidad, el incorformismo...; las relaciones íntimas, cómo actúa la sobreactivación en ellas, el miedo a los juicios y la vergüenza...




Finalmente, los últimos capítulos de El don de la sensibilidad se enfocan hacia la espiritualidad y cómo las PAS tienen una inclinación natural a mirar hacia dentro, cómo están destinadas a desarrollar esa totalidad que tan necesaria es en la conciencia humana.




Este es un breve recorrido por el libro. Al final también incluye consejos para profesionales de la salud, profesores y empresarios que trabajen con personas altamente sensibles, pero es un contenido complementario.

A mi parecer, es un libro que resultará muy útil a las personas que se vean reflejadas en estas características. Lógicamente, a algunas les interesarán más ciertos temas, que en parte se pueden distinguir según los capítulos, pero, en su totalidad, todo me resulta bastante interesante. Puede servir como una herramienta muy útil para comprenderse a uno mismo y, si no, a los demás.

Así que recomiendo, sin duda alguna, este libro para aquellos que empaticen con el tema sobre todo, o tengan relación con alguien así (que es algo bastante seguro). Como he dicho antes, puede ser una gran herramienta que también puede abrir nuestra mente e identificar actitudes y rasgos que a veces pueden pasar desapercibidos.

Y con esto me despido. ¡A ver si esta semanita vuelvo a pasarme por aquí! Si tenéis alguna lectura de verano que proponer podéis comentar aquí abajo, al igual que si habéis leído El don de la sensibilidad u os parece interesante.

¡Feliz semana a todos!

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