La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera

Hay libros que son como un viaje, como una ciudad, como un paseo por el lugar que una más ama. Son esas historias las que se asemejan a esto por un rasgo inconfundible: parecen haber nacido para ser evocadas. De una manera irremediable e individualista, su recuerdo genera emociones que van desde el agradecimiento hasta la melancolía que conlleva lo irrepetible, además del conocimiento aplicado a una misma de manera personal.

Esta fue la sensación que me dejó La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, libro del que ya intuía iba a introducirse en mi lista de preferidos incluso antes de leerlo. La exploración de la novela se basa en la contraposición de lo leve frente a lo pesado. Para ello, utiliza el amor y las relaciones a partir de los personajes de Teresa, Tomás, Sabina y Franz. También cabe hacer mención a la importancia de Karenin.



Se podría decir que Tomás es el protagonista. De naturaleza infiel, afronta una relación de pareja y la consecuente madurez en ella. En su país pasa de ser militante eufórico a perseguido del sistema. Teresa es la pareja de Tomás. Aunque sufre por sus infidelidades, él le ha dado una razón para escapar de una infancia marcada por su madre (muy interesante también el dilema de Teresa en la relación de su cuerpo y su alma por este hecho). Sabina es artista. Amante de Tomás, su vida es anodina, es «leve». Franz es un amante pasajero de Sabina, que se desprende de su mujer y su hija. Karenin es la mascota de Tomás y Sabina y marca aspectos muy importantes de la pareja.

La historia se desarrolla a partir de lo psicológico, lo histórico, lo social, lo filosófico, lo artístico... Ambientada en Praga en 1968 bajo el experimento socialista y la Guerra Fría, mediante la crítica al comunismo soviético se suceden las ideas que quiere desempeñar el autor: dudas existenciales pluriemocionales que se introducen en los diferentes personajes.

Y es que aunque el peso, la carga, se podría entender en un primer momento como algo negativo, Kundera arroja la idea de que «sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale». Detrás de la introducción de esta idea que da nombre y estructura a la novela, el libro aporta ideas relacionadas con la evidente belleza de la casualidad o los límites imprecisos entre el ser débil y el fuerte.

Así, alrededor de esto se suceden las vidas de los personajes, que se enfrentan a la incertidumbre que conllevan sus pasos (conscientes o no) y sus decisiones. Kundera expone la tristeza, la infidelidad o el sufrimiento como factores que dan ese peso a la vida que la hace notable, que trae al ser humano a reflejarse ante sí mismo y a estar más cerca de su verdad.



Especial mención a la aparición de Kundera en primera persona para reflexionar sobre la relación entre autor y personajes, algo que gira sobre una cuestión que él mismo propone: «¿Acaso no es cierto que el autor no puede hablar más que de sí mismo?».

Me gusta destacar las referencias de las diferentes historias que leo. En este caso, Milan Kundera nombra el mito del eterno retorno, por el que no existe posibilidad de comprobar si las decisiones tomadas en la vida son las correctas, ya que no se puede comparar. Además de esta, otras son la metafísica de Parménides, Leonid Brézhnev, Henry Fielding, Thomas Mann, la teoría de los sueños de Freud, Imre Nagy, la revolución de Cuba y China, Stendhal, el protestantismo y ascentismo, André Breton...

En definitiva, un libro más que recomendable. Se podría decir que es de «mi estilo», así pues, tened en cuenta que cuando lo valoro tan altamente lo hago, en parte, desde la subjetividad. Pero si por algo me ha gustado es porque deja un aprendizaje, un sabor de boca de algo que se está dirigiendo lentamente..., y por no hablar de que no es una lectura para nada pesada.

Una de las cosas que me llevó hasta La insoportable levedad del ser fue las múltiples citas que encontré en Internet extraídas del libro. Así que si os lo estáis pensado, me he decido a recopilar mis frases preferidas aquí. Quizás os anime (o quizás no).

Espero que os haya gustado esta breve opinión sobre la obra de Milan Kundera. Y vosotros, ¿tenéis o podríais tener en mente leerla? ¿Ya la habéis leído? ¿Qué os sugiere esta novela?

¡Felices lecturas y hasta la próxima!

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