Le cours



I. L'aube

Iris de tierra húmeda,
las aguas arrastran
el tiempo sepultado
en la mirada testigo
del deseo vital
–maestro del sentido.


II. La journée

Las cosas suceden
y se suceden hacia el precipicio.
Mueren a medida que existen,
desaparecen mientras se construyen.


III. La nuit

La luna cierra los ojos y el párpado guarda la quemadura malgastada. Las cenizas reposan sobre la inquietud del DESMAYO.

041

I

Tan callada...,
y tan encendida.

II

Quiero parir mi desasosiego
solo para deslumbrar el filtro
que apodera las visiones
de mi eje desequilibrado

porque


que la ineptitud de ser
anuda todas mis costillas,
reflejo de cada una de mis angustias,
para crear una atadura,
                 vínculo de los gestos
                                  de alarma.

La ineptitud de ser      heroína,
lágrima,        paz,        mendiga,
la poca fe en la condescendencia,
la retención en la cobardía...,

me dejan de cara a la pared

con el agua clavada en un pozo
y los dedos escocidos
al tiempo que buscan la huida taciturna.

Volveré a encontrarlas para reposar sobre ellas,
siempre en desequilibrio,
siempre sobre el despeñadero,
y siempre tras el abatimiento
de saber
cómo ser,
pero no llegar nunca.

A través

Paseando en vistazos busco la belleza en los trazos, las luces, las armonías cromáticas, el rostro falso de pasión verdadera... Introduzco los golpes del pincel en el ritmo de la sangre, destello los pigmentos en los reflejos del iris.
Y entonces advierto cómo esa imagen de enfrente muda en un relato interior.
De repente, aparecen las palabras, casi siempre incapaces de ser la misma cosa que la realidad. Aunque, si acaso no lo consiguen, sí son competentes para realzar el total del pensamiento abstracto en una amalgama fluyente. Discurre, y descansa en el molde tornadizo del espacio nuclear del cuerpo. Y se levanta. Y abarrota. Y empuja. Y quiere salir.

Mas con su condición de esencia interior sólo puede permanecer en los nervios del deseo. A cambio arroja el corazón hacia otra esencia, foránea, imán inconsciente, que provee el elixir del impulso constante.

Emil Nolde, A Long Time, 1930

Flawless


Pedro Pablo, Pierre-Auguste, Eugène, Gustav, Tamara, Jean-Auguste-Dominique, Pablo, René, Fernando, Sandro, Tiziano and Salvador agree.